Torrero

Edificio de vivienda colectiva “CASA TORRERO”, de 9 viviendas, locales y garajes en Monzón (Huesca)

Proyecto de promoción libre, se desarrolla un bloque de viviendas plurifamiliar, organizado en cuatro plantas sobre rasante (planta baja, planta primera, planta segunda y planta tercera) y dos planta bajo rasante (planta sótano y planta semisótano). El bloque está compuesto por 15 viviendas ubicadas en planta baja y plantas alzadas; por tres locales situados en planta baja y semisótano; y por una zona de garajes y trasteros localizada en planta semisótano y sótano. La superficie máxima de ocupación en planta es de 928,11 m2 en planta sótano y la superficie total construida es de 4.174,70 m2.

La estrategia de proyecto nace de los tres condicionantes fundamentales que tiene el emplazamiento; la situación urbana de límite, el desnivel entre rasantes de acceso y la preservación del valor histórico-patrimonial del edificio preexistente. Frente a estos condicionantes, se establecen sendos criterios de proyecto o modos de actuación:

Se trata la situación de límite buscando la permeabilidad de éste; se generará un nuevo “punto de contacto” entre la ciudad nueva (Avda. del Pilar) y la vieja (Miguel Servet). Esta nueva apertura trata de mejorar la situación de aislamiento de la zona central de la calle Miguel Servet (patente en la falta de comercio, de viviendas ocupadas,…).

La idea de hacer permeable la edificación al paso de peatones, tiene que compatibilizarse con el desnivel existente entre las rasantes de ambas calles. Para ello, se tratará este “paso” buscando la dimensión urbana de la secuencia de elementos que lo componen: el pasaje, la plaza (patio), las gradas (escaleras) y terrazas (rellanos). Esta secuencia que atraviesa el edificio refuerza la idea de continuidad del espacio urbano, y por tanto la de permeabilidad del límite.

Por otro lado, la actuación pretende volver a poner en valor la edificación preexistente; no sólo como una restauración material de las fachadas, sino como un “volver a habilitar” a la edificación para su uso original (casa noble), entendiendo la esencia de sus elementos y regresándolos al estado de “carga de uso” para el que fueron construidos. Esta estrategia, deriva en varias decisiones concretas de proyecto:

-Mantener la “esencia espacial” de la casa noble; se recupera la portada principal de acceso como entrada pública y se mantiene la posición relativa de los forjados frente a la fachada, conservando así las propiedades espaciales (altura, volumen,..) de los espacios vinculados directamente a los huecos de fachada.

-Puesta en valor de fachadas; las nuevas fachadas se diseñaran como una actuación de “fondo”, siguiendo los estándares compositivos y materiales de casco antiguo, tratando de poner en valor lo extraordinario (la fachada catalogada) frente a lo ordinario (nuevas fachadas proyectadas), evitando la solución de continuidad desde la fachada preexistente hacia las nuevas.